Perú frente a la economía mundial
“Si vemos la evolución de la economía peruana en los primeros 25 años de este siglo, podemos observar que creció casi la mitad de lo que creció China”.

La economía mundial se encuentra atravesando una etapa de incertidumbre que no se veía desde hace varias décadas. Las idas y venidas de Donald Trump, y en especial su alejamiento de Canadá, Europa y por supuesto China, no solo plantea un nuevo tablero geopolítico mundial, sino una economía con menor predictibilidad. ¿Y cuál es el problema? Pues que, si imaginamos a la economía mundial como un tren con locomotoras y vagones, los primeros son Estados Unidos, China y la eurozona, dado que entre las tres economías producen más del 50% de lo que el mundo produce. Su ritmo de avance condiciona el desempeño de las demás economías, entre ellas Perú, que solo produce el 0.3% de la producción mundial.
Nuestra economía es pequeña y está abierta al mundo, por lo que se impacta por los cambios en el resto del planeta.
¿Cómo no podría afectarnos, para bien o para mal, que Canadá y Europa se acerquen a China, como está ocurriendo y se alejen de los Estados Unidos?
Los principales canales por los que el desempeño de la economía mundial afecta al Perú son los siguientes:
Primero, los precios de las materias primas: metales, trigo, maíz, petróleo, fertilizantes, etcétera. Algunos de ellos corresponden a exportaciones y otros a importaciones. Sus precios varían en los mercados mundiales y Perú actúa casi como tomador de precios. Si revisamos la historia económica del Perú, hay una correlación entre los precios de aquellos bienes y el crecimiento económico. Por ejemplo, a mayor precio de los metales, mayor crecimiento económico.
Segundo, la tasa de interés de la Reserva Federal (FED), que es el banco central de los Estados Unidos. Los conflictos entre Donald Trump y Jerome Powell (presidente de la FED) marcan un antes y un después en los Estados Unidos. Un hecho estilizado de la economía peruana es que cada vez que la FED sube su tasa de interés por encima de la del BCR, los dólares salen de Perú hacia Estados Unidos y, como consecuencia, la oferta de dólares se contrae y se generan presiones sobre el precio del dólar. No obstante, la actual situación de los Estados Unidos está llevando a que se prefiera al oro y la plata sobre el dólar como activo refugio, algo inédito, al menos hace unos cincuenta años. Es casi un mundo nuevo.
Tercero, la evolución de la economía china. Para el Perú, China es su principal socio comercial: el Puerto de Chancay y el alto porcentaje de inversión minera son solo algunos ejemplos. Si vemos la evolución de la economía peruana en los primeros 25 años de este siglo, podemos observar que creció casi la mitad de lo que creció China. Por ejemplo, en el periodo comprendido entre 2003 y 2011, China creció 12% anual y Perú 6% anual. Entre 2012 y 2019, China creció 6% anual y Perú 3% anual.
Cuarto, las medidas proteccionistas de Estados Unidos que se están extendiendo, de manera gradual, a otros países. Un mundo más proteccionista reduce el crecimiento mundial y a través de ese canal afecta al desempeño de Perú. Esos son los cuatro principales canales. Debemos pensar que algunos se mueven a favor de Perú y otros en contra.
Entonces, si la economía mundial crece poco, la tendencia al crecimiento de la economía peruana será similar. Para este 2026 se proyecta un lento crecimiento de la economía global y para Perú, se estima, alrededor de 3% anual, insuficiente para bajar pobreza y disminuir la desigualdad.
¿Qué hacer?
Buscar nuevos mercados, como India o Sudáfrica por colocar dos ejemplos. Diversificar será clave. ¿Lo tendrán claro los candidatos para las elecciones de abril? Ahora más que nunca debemos ver el exterior, sin descuidar la necesidad de conectar el crecimiento con el bienestar dentro del país. A trabajar en ambos frentes. Y ojo que no es tema de buenas intenciones, pues estas no se miden en economía. Lo que importa es la calidad de vida de los ciudadanos.