La casación laboral cuenta con nuevas reglas
Habrá mayor celeridad en la tramitación de juicios de la especialidad.

Nuevas reglas para los procesos laborales que lleguen a la Corte Suprema mediante recursos de casación regirán para lograr una mayor celeridad en estos juicios que se tramitan bajo la Nueva Ley Procesal del Trabajo (NLPT).
Se trata de la Ley N° 31699, que optimiza el recurso de casación en la NLPT al modificar esta norma procesal y que entrará en vigencia a los 60 días contados desde su publicación.
Directrices
Entre las reglas que se establecen figura que no se podrá litigar en la Corte Suprema cuando se obtenga el mismo resultado en primera y segunda instancia, salvo excepciones.
Además, corresponderá a la corte superior respectiva revisar si eleva a la máxima instancia judicial el recurso de casación que se interponga.
Otra novedad será que se declarará la improcedencia de la casación por la falta de comparecencia injustificada del abogado de la parte que lo presente.
Los cambios aprobados buscan que los juicios laborales sean céleres, se motive un mayor interés de la conciliación y se evite la presentación de recursos que extiendan los juicios de manera innecesaria, indica Vinatea & Toyama en un informe jurídico.
Aun cuando se trata de cambios a nivel de la Corte Suprema, tendrá una alta incidencia en las estrategias de las empresas, sindicatos y trabajadores en los procesos laborales, añade.
A criterio de la firma legal, las modificaciones generan incentivos para que se presenten más demandas laborales porque la duración de los juicios se reduciría de tres a dos años en promedio, con una mayor participación de los jueces regionales o locales y sanciones a las empresas que dilatan innecesariamente los juicios.
Trascendencia
La Ley N° 31699 tiene un propósito bastante claro en relación con la reducción de carga procesal, señala el laboralista Luis Vinatea, socio de Vinatea & Toyama. Considera que esta norma contiene herramientas para reducir la enorme carga de trabajo de la Corte Suprema y que hace que los procesos sean más largos. Uno de los efctos que debería traer esta reducción de carga procesal sería que los tiempos de respuesta de la Corte Suprema sean más cortos y, por lo tanto, los procesos judiciales tengan menos tiempo de duración, indica. A la par, sostiene que con menor cantidad de recursos de casación que tendría la Corte Suprema por resolver, esta podría emitir sentencias de mayor calidad. A su juicio, el plazo de 60 días para la vigencia de la norma es razonable como para que los procesos en tránsito terminen o se regularicen.