IA: Reglamento de Ley 31814 fija obligaciones para buen uso
Eduardo Luna afirma que se plantea la necesidad de efectuar una evaluación de impacto en el desarrollo de la nueva tecnología, como una herramienta preventiva.

El Reglamento de la Ley N° 31814, Ley que promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del desarrollo económico y social del país, establece una serie de obligaciones para los desarrolladores de estas tecnologías y las entidades públicas, a fin de que se adopten las debidas precauciones para garantizar su buen uso, afirmó el titular la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales (ANPD), Eduardo Luna Cervantes.
En diálogo con el Diario Oficial El Peruano, recordó que conforme avanza nuestra sociedad y se hace más sofisticada, aparecen también nuevas tecnologías, como el caso de la inteligencia artificial (IA) generativa y, por lo tanto, se incrementan los escenarios de riesgo para la vulneración de derechos. “No hay que tenerle miedo a la tecnología, pero sí hay que prevenir sus usos indebidos”, alertó.
Riesgos
“Esto es lo que ha hecho el reciente reglamento de la ley de inteligencia artificial que establece una serie de obligaciones para los desarrolladores de estas tecnologías y las instituciones públicas, de tal manera que se tomen las debidas precauciones en este uso”, subrayó.
Por ejemplo, refirió, se plantea la necesidad, también lo hace el nuevo Reglamento de la Ley N° 29733, Ley de Protección de Datos Personales, de efectuar una evaluación de impacto, la cual constituye una herramienta preventiva.
“Viene a decir, básicamente, fíjese usted los riesgos que puede significar para los derechos en juego el tratamiento de datos que está realizando, o el tipo de información que está utilizando para alimentar sus algoritmos y generar resultados en esta tecnología nueva que está implementando”, afirmó.
Luna manifestó que, si esa evaluación de impacto, que supone una metodología, determina, por ejemplo, que existen ciertos riesgos para generar sesgos y discriminaciones, es porque tal vez los algoritmos no son alimentados con la información adecuada, correcta, y haga falta necesariamente una supervisión humana.
“Si hablamos de procesos de aprendizaje de niños o adolescentes hay que garantizar, visto que se trata de un uso sensible, una intervención humana para evitar que cualquier sesgo derive de un algoritmo que es irreflexivo, que simplemente recibe información a modo de comandos. Ese tipo de valoraciones, de criterios, de evaluaciones de impacto, se reflejan en este nuevo reglamento de la ley de inteligencia artificial”, aseguró.
El titular de la ANPD indicó que el cuerpo normativo ratifica, además, la necesidad de ir generando un ecosistema de seguridad a propósito de la intervención de entidades públicas. “El órgano rector en esta materia será la Secretaría de Gobierno de Transformación Digital de la PCM [Presidencia del Consejo de Ministros]”, precisó.
“Pero sin duda alguna, tenemos que trabajar articuladamente todas las entidades que formamos parte de este sistema de seguridad digital en el país. En este marco de confianza digital están el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), los actores privados y la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales”, recalcó.
Luna sostuvo que el reglamento refleja el estado actual de la situación y “ahora vendrá la parte complicada, que es implementarlo, fomentar una educación digital, promover un buen uso de estas tecnologías, porque, repito, el problema no es la tecnología, sino el mal uso que se le pueda dar”.
“El reglamento de la ley de inteligencia artificial refleja fielmente las pautas que se exige a escala internacional, que demanda la ética, además, en el uso de esta nueva tecnología”, aseveró.
Legislación
El titular de la ANPD expresó también que, de momento, con el citado cuerpo normativo vinculado con la inteligencia artificial; la aprobación del nuevo reglamento de la Ley de protección de datos personales y de una serie de normas ISO, existe un marco suficiente para actuar en la labor institucional.
Sin embargo, admitió, faltarán siempre las herramientas tecnológicas y forenses necesarias para abordar los nuevos escenarios, efectuar fiscalizaciones algorítmicas, “dotar, pues, a los equipos humanos, de los softwares y componentes necesarios para una labor que cada vez es más sofisticada”.
“Las fiscalizaciones deben ser cada vez más sofisticadas y con la mejor tecnología disponible, pues los retos son cada vez mayores. No solo hablamos de inteligencia artificial, sino también de ya varios nuevos fenómenos. Tenemos el blockchain, la tecnología 5G, entonces hay nuevos escenarios que tienen que agarrar a las entidades en una buena situación institucional”, expresó el funcionario.
En este contexto, la autoridad consideró que el marco legislativo, normativo, es el adecuado para atender las necesidades “y, falta, tal vez, fortalecer, por supuesto, a las instituciones llamadas a cumplirlo, a garantizar estos derechos”.
“Más temprano que tarde, seguramente, el Perú contará con los recursos y esta situación se presentará como consecuencia de los hechos, de la naturaleza de las cosas. Visto el fenómeno, vista la cantidad de denuncias, de retos que se plantean al frente, lo lógico es que se ejecute una reingeniería también en las instituciones, cuyo destino siempre es ir perfeccionando, mejorando e incrementando sus capacidades, porque esa es la tendencia natural”, puntualizó.
Información personal
En el ámbito de la protección de datos personales, Eduardo Luna se dirigió a los ciudadanos para expresar la importancia de que no dejen de preguntarse siempre para qué le están solicitando cierta información particular.
“Que me tome un minuto para revisar tal vez alguna cláusula de privacidad antes de descargarme una aplicación o de firmar un contrato en una entidad de seguros o bancaria, de tal forma que podamos ser efectivamente conscientes de los propósitos, de las finalidades múltiples que puede haber y que son legítimas siempre y cuando cuenten con mi consentimiento”, recalcó.
A veces, dijo, lo que ocurre es que se brinda inconscientemente una aceptación para el tratamiento de sus datos, pues ocurre que no se suele leer la letra pequeña. “Es importante que como ciudadanos tomemos conciencia que el principal defensor de los derechos de uno es uno mismo”, subrayó.
“Las entidades del Estado siempre vamos a estar algunos pasos atrás, con recursos limitados, seguramente con mucha creatividad, pero nunca vamos a suplir al ciudadano como el principal defensor de sus derechos”, remarcó.
Luna aseveró que es importante que los ciudadanos tomen conciencia de que un dato personal es una información que los identifica como tales y que es valioso para una entidad pública o una empresa, pero no es un activo de esas organizaciones ni de esas instituciones.
“Es una manifestación de la personalidad de uno mismo. Y, en esa medida, si somos ciudadanos que ejercemos nuestros derechos, lo lógico es ser responsables con nosotros mismos. Ese es un buen mensaje que siempre un ciudadano consciente de sus derechos debe tomarlo en cuenta”, recalcó.