Gestión laboral 2023 exigirá de “esfuerzos de concesión”
Cumplimiento de obligaciones también será prioridad.

El presente año demandará hacer grandes “esfuerzos de concesión” de todas las partes involucradas, empleadores y trabajadores, para mejorar el clima laboral y atender las necesidades del personal, sostuvo el abogado Jorge Toyama Miyagusuku.
En diálogo con el Diario Oficial El Peruano, consideró el 2023 un “año retante, pues se juntan tres factores: la incertidumbre política, las protestas sociales que inevitablemente empapan en algo lo laboral, y la crisis económica en algunos sectores”.
Además, refirió, será prácticamente el primer año pos pandemia, porque el 2022 fue de transición, en el que habrá muchos conflictos acumulados. “Las grandes, medianas y pequeñas empresas, el Estado mismo, todos tenemos que hacer esfuerzos de concesión”, recalcó.
“Estos esfuerzos de concesión se deben registrar en dos niveles. Escuchar primero hasta donde se pueda a la otra parte y, por otro lado, realizar el mayor esfuerzo para atender las necesidades y recursos de la otra parte”, afirmó.
Acciones
Para el socio en el estudio de abogados Vinatea & Toyama, hoy más que nunca el deber de los que dirigen al Estado, a las empresas y entidades públicas y las empresas privadas es adoptar acciones para generar un sentido de lealtad a los trabajadores y que tengan el bienestar que necesitan ellos y sus familias.
“El gran reto es ese, para los líderes de las empresas públicas y privadas, de las entidades públicas, los ministros, etcétera, y la propia presidenta de la República, ¿cómo generar en medio de toda esta situación concesiones hasta donde sea posible?”, subrayó.
Las concesiones, indicó, se deben dar desde ambas partes. Del lado de los empleadores es necesario “llegar a conectar, enganchar, a los trabajadores para que perciban que la empresa genuinamente le brinda el mayor bienestar posible a ellos y a su familia, y eso genere un sentimiento, una sensación de lealtad”, aseveró.
Toyama manifestó que en este punto será importante también el cumplimiento de las obligaciones de los empleadores para con su personal y que las compañías buenas se desmarquen de las malas. “Si estoy en un gremio y veo que una empresa del sector siempre es multada, no cumple con el pago de la gratificación, etcétera, le sacamos tarjeta roja y hay que desafiliarla”, anotó.
“El cumplimiento de las obligaciones legales con los trabajadores y terceros tiene que ser prolijo. Las grandes y medianas compañías las acatan, hay empresas pequeñas que espero que no dejen de seguir el mismo camino, pero hoy día más que nunca hay que seguir esa máxima universal de trata a los demás como te gustaría que te traten”, manifestó.
El 2023 –enfatizó– requerirá de mucha sensibilidad social, pues la situación económica no es buena, con una inflación que sobrepasó el 8% y que no se veía desde hace años.
A esta situación se suman la incertidumbre política y las presiones sociales, por lo que “el deber de los empleadores (el Estado también) es lograr esa capacidad de concesión, de escucha y cómo hacer para brindar el mayor bienestar posible al trabajador y su familia”, puntualizó el abogado laboralista.