Día del Trabajo: OIT propone actualizar legislación según transformaciones del mercado
Se necesitan reformas en la normativa que, si bien garanticen la protección de los derechos laborales, expandan y mejoren las opciones de empleo de calidad, afirma especialista Mauricio Dierckxsens.

La legislación se debe actualizar de acuerdo con las transformaciones que se registren en el mercado laboral, de tal manera que cumplan con su finalidad de proteger los derechos de los trabajadores, afirmó el especialista en Empleo y Mercado Laboral de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para los Países Andinos, Mauricio Dierckxsens.
“Si queremos que la normativa laboral tenga como finalidad proteger los derechos de los trabajadores, esta se tiene que poner al día según se vayan produciendo transformaciones en el mercado laboral. Hoy, ya vemos muchas expresiones de la dinámica del mundo del trabajo que no podemos dejar desatendidas”, recalcó.
Presiones
En declaraciones al Diario Oficial El Peruano por el Día Internacional de los Trabajadores, el experto mencionó las presiones relacionadas a la digitalización y la transición hacia una economía más verde.
En el primer caso, sostuvo, algunos de los retos que se deben enfrentar desde la normativa se vinculan con el trabajo en plataformas, el derecho a la conexión (reducir las brechas digitales) y la desconexión (derecho de no estar pendiente de dispositivos digitales fuera del tiempo de descanso) y la deslocalización del trabajo expresada en, por ejemplo, el teletrabajo, entre otros.
“Por otro lado, tenemos la presión que genera la adaptación y mitigación al cambio climático en los mercados de trabajo. En ello se destaca lo que OIT llamó la transición justa. Es necesario que, en el movimiento hacia economías más sostenibles, más bajas en carbono y más resilientes ante los posibles impactos ambientales, no se dejen atrás a comunidades y trabajadores afectados en este tránsito”, subrayó.
Dierckxsens recordó que, no obstante, estas presiones más recientes, en el Perú existen deudas históricas en materia de empleo. “La ratificación del Convenio 122 de la OIT en 1947 estableció el compromiso del país para fomentar el pleno empleo, productivo y libremente elegido. Al ver el lento tránsito a la formalidad, las tasas de pobreza y la inequidad, todavía existen importantes desafíos para alcanzar este objetivo”, advirtió.
Por lo tanto, aseveró, “se necesitan reformas en la legislación que, si bien garanticen la protección de los derechos laborales, expandan y mejoren las opciones de empleo de calidad para todos los trabajadores peruanos, especialmente para los que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad”.
Desafío
Ahora bien, surge la interrogante: ¿Cómo se consigue generar empleo de calidad para todos? “Generar empleo de productivo y de calidad es una tarea desafiante, pero no imposible. Una clave fundamental para lograr este objetivo es aumentar la productividad en el Perú”, respondió.
“Si se compara la productividad laboral del Perú con los demás países de la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos], veremos que es uno de los más rezagados del grupo. No obstante, aprovechando que estamos 1º de mayo, una fecha tan emblemática para la lucha por jornadas laborales más justas, vale la pena recordar que la búsqueda de la productividad no significa trabajar más haciendo lo mismo”, expresó.
Dierckxsens sostuvo que un simple aumento de las horas trabajadas no significaría un incremento de la productividad. “No es casual que el Convenio sobre las horas de trabajo (industria), 1919, sea el convenio 1. En general, existe más bien una relación negativa: importa más cómo se aprovecha el esfuerzo, que cuántas horas de esfuerzo se hacen. Es ahí donde Perú debe dar un gran salto en productividad”, enfatizó.
Ruta clara
Para efectuar una verdadera transición hacia una mayor productividad, tiene que haber una intencionalidad desde el Gobierno, señaló. “Esto quiere decir que hay que trazar una ruta clara, soportada por la normativa y las decisiones programáticas, para lograr un cambio en la matriz productiva, en la demografía empresarial y en las formas de producción. Y en este camino es clave el movimiento hacia sectores más verdes e intensivos en tecnología (humana, organizacional y física)”, indicó.
“El país tiene que ponerse de acuerdo, con urgencia, en cómo estimular el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, sin descuidar la protección de los derechos de los trabajadores, en el marco de lo que Schumpeter llamaba las ‘olas de destrucción creativa’ hacia una economía más diversificada, inclusiva, sostenible y resiliente”, subrayó.
El especialista afirmó que en este tránsito se necesita el aumento del potencial de todas las personas en el Perú. “Aquí también se requiere de una intencionalidad y de inversiones estratégicas en lo que se puede llamar el ‘desarrollo del capital humano’, que hará la diferencia entre un crecimiento que seguirá dejando atrás a las personas, y un crecimiento verdaderamente inclusivo, que ofrezca oportunidades de empleo para todos”, puntualizó.
Capital humano
El capital humano es la capacidad, habilidad, conocimiento y valor que posee una persona o que podría adquirir mediante la educación, formación o experiencia laboral, explicó Mauricio Dierckxsens, quien dijo que es una de las mejores formas de generar innovación y aumentar la productividad.
“Si bien se puede pensar que es responsabilidad de la persona generar este capital humano, es un compromiso de la sociedad crear oportunidades para aprovechar el potencial de sus habitantes y que, a su vez, las personas puedan después desplegar este potencial”, agregó.
El especialista de la OIT afirmó que es necesario que, antes de su ingreso al mercado laboral, los jóvenes accedan a oportunidades de formación y eviten hipotecar su futuro. “Hablamos de programas que logren empalmar mucho mejor la educación y la formación con la futura demanda de trabajo, en el marco de los mecanismos de normación y certificación de competencias, detección y prospección de necesidades”, recalcó.
El Convenio sobre el desarrollo de los recursos humanos, 1975 (número 142) y su Recomendación son instrumentos que pueden servir al Perú para avanzar en las competencias laborales, mientras la Recomendación sobre los pisos de protección social, 2012 (núm. 202), proporciona pautas de orientación sobre una seguridad básica de ingreso, de modo que se asegure una prestación económica a las personas mientras están en ese proceso clave de adquisición de competencias, detalló.